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Una de las vertientes de la confección a medida es el trabajo de modistería, es decir, la realización de prendas que, a diferencia de los trajes de fiesta y ceremonia, no son para una gran ocasión, sino para darles un uso más habitual.
Antiguamente era bastante común que las personas con una posición económica más desahogada encargasen su ropa a una modista o sastre, que les confeccionaba las prendas a medida. Con la industrialización de la moda esta costumbre decayó, reduciéndose al encargo de las prendas usadas en los días festivos o para las ocasiones más elegantes.
En la actualidad vuelve a resurgir la figura de la modista: al igual que todos tenemos "nuestro médico" o "nuestro peluquero" también empieza a recuperarse el "tener modista", no sólo entre la gente mayor que siempre tuvo una, sino también entre gente más joven que quiere una ropa original y diferenciada, con su sello personal.
En Dedal diseñamos y cosemos para nuestras clientes todo tipo de ropa a medida para mujer, desde pantalones, faldas y blusas hasta vestidos o chaquetas, siempre a partir de diseños personalizados.
Arreglos, composturas y transformaciones Además de la creación integral también realizamos transformaciones sobre prendas ya hechas, desde pequeños arreglos y composturas para repararlas o adaptarlas a su figura a grandes transformaciones que les den el aspecto de otras totalmente nuevas.
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